La casa de la abuela siempre huele rico. Siempre huele a buena comida, a dulces recién sacados del horno, a sopa bien cocida. Huele rico, siempre huele rico.
Pero además, cuando entras a casa de tu abuela no puedes evitar dibujar una sonrisa porque sabes que de alguna u otra manera te van a consentir. Si, porque tengas la edad que tengas, siempre hay para ti un abrazo, palabras de aliento, un beso y dulces. Sanos o de esos que pican los dientes, pero ricos y calientitos.
Lo malo de la casa de la abuela, es que sabes que llegará algún momento en el que esa viejita que siempre está alegre de verte ya no estará y ese hogar perderá su esencia principal...Todo esto, siempre que dejes que los recuerdos se borren de tu corazón...
Pero es importante recordar que nadie morirá nunca si en él permanece =)
PD: Faltan dos meses para mi cumple o_o'
jueves, diciembre 23, 2010
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