martes, junio 01, 2010

Hurt


No, mis heridas no son exteriores. No sangro, no las curo, no las vendo. No tiene sentido que lo haga.
Las mías son interiores, están en mi mente y corazón. Son de esas a las que no puedes ponerle curitas, vendas o si quiera aplicarles un "Sana sana, colita de rana". Porque nada sirve para ellas...tal vez el tiempo, pero he comprobado que ni eso funciona.
Tal vez es por mi personalidad, tal vez porque intento aparentar que nada me afecta cuando soy una de las personas más sensibles del mundo. Cuando una palabra me puede hacer llorar, pero eso no tiene porqué saberlo nadie. Me molestan las preguntas de ¿Estás bien? Cuando es obvio que me siento mal.
Si me hieren, pasará un tiempo... años. Me doy cuenta de que soy incapaz de perdonar. Simplemente no puedo, puedo disculparle a quien me haya hecho daño, puedo tratarlo por cortesía y educación. Puedo sonreírle y compartir con ell@ pero nunca la perdonaré. No hablo de guardarle rencor a nadie, porque no lo hago. Simplemente no será igual, nunca.
Siempre estará presente en mí ese momento en el que tuve que contener las lágrimas porque me hirió. De esas... de esas heridas que no se curan, las del corazón.